La cachipa

El presidente, en mangas y sin corbata, se acercó a la muchedumbre. Como quien se encuentra en una visita sorpresa. Preguntó: ¿Cuál es el problema? ¿Qué quieren?  ¿En qué le podemos ayudar? Se sorprendió al ver sus rostros fatigados, ojos inflamados y sangrantes. Mientras la multitud gritaba pidiendo remedio para sus quebrantos.

Miles de personas y algunos líderes se concentraron en las escalinatas del Palacio Nacional. Venían desde  todas las regiones, algunos letreros identificaban las ciudades de Barahona, La Romana y Esperanza. Los representantes del orden les pedían no alterar el orden público. Entren en razón, no traicionen a la patria.

Uno de los afectados residente en el Batey Central, dijo al fin: “Años atrás teníamos que lidiar con la cachipa*, luego se convirtió en un aserrín que cae diariamente como si fuera una lluvia constante que se introduce en nuestras casas y hasta donde usted no se puede imaginar; esta nueva zafra ha traído otra variedad, el famoso humo que parece a las nieves que cae en los Estados Unidos y para completar, ahora nos están martirizando con un ruido desesperante que no deja a los jóvenes concentrarse en los estudios, no se puede dormir, ni sostener una conversación con los vecinos y los amigos”.

Las protestas se habían sucedido en las principales ciudades. Se trataba nueva vez de una epidemia provocada por la cachipa. Como muchos años atrás y siempre en épocas de zafra. La cachipa blanca, roja, morada y la negra, que es la más benigna, afectaba a millares de personas, sin importar clase, raza o nacionalidad.

Uno de los lideres explica a la muchedumbre que la cachipa es el nombre del sistema instalado por los norteamericanos a principio del siglo pasado, que despojó a los comuneros de sus tierras para convertirlas en cañaverales, a los campesinos en braceros y a nuestros países en endeudados suplidores de material prima.

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* La cachipa es una pajilla que sale con el humo que arrojan las chimeneas de los ingenios azucareros, afecta a las personas que la respiran y se introduce por los ojos provocando irritación y hasta ceguera. La palabra cachita viene del vocablo CACHIPAY usado para una clase de palma por los aborígenes Muiscas que habitaban al accidente del Magdalena. En Puerto Rico la palabra cachita o cachispa significa corteza o residuo del coco o de cualquier otra fruta. Se cree que la palabra cachita fue popularizada por los jibaritos (campesinos boricuas) que se establecieron como braceros en los bateyes azucarero de nuestro país a principio del siglo pasado. 

  • Sento Sempere

    Muy buen artículo Elvi!!! Me encantó, un abrazo!!!! Vicente

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Elvis Soto

Activista social.

El Grillo

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